Cristofer no se movía de mi lado acariciando mis mejillas y mi pelo, besando mis manos, sin dejar de mirarme a mí y al gotero para llamar a la enfermera cuando se terminara, Su cara era un cuadro, la tenía desencajada ya que estaba bastante preocupado por mi. Unas horas después, vimos entrar al médico y a una enfermera en la sala donde estabamos mi esposo y yo, acercandose el medico a nosotros llevando en sus manos una carpeta con varios folios, mirándolos
—- Bueno Noelia, estoy algo baja de gl