Al despertar al dia siguiente, me estire en la cama sonriendo, cogi mi telefono, viendo que tenia mensajes tanto de mi esposo como de mi cuñado, los borre todos sin leerlos, aunque por dentro la curiosidad por saber que me habían escrito me quemaba, por lo menos los de mi marido, pero deseaba empezar una nueva vida con la gente que de verdad me quería
Me levanté corriendo de la cama para ir al cuarto de baño, una vez que ya tenía mi estomago vacio, me fui a la cocina con el teléfono en mi mano,