Cristofer cogió mis mejillas con sus manos mirándonos los dos a los ojos con deseo, acercó sus labios, abriendo mi boca para recibir su beso, rodeando su cuello con mis brazos, cogiendome el de mis nalgas, sentándose en el sillón, poniendome a mí a horcajadas encima de él.
— ¿Qué hay entre mi hermano y tú? — preguntó muy serio, dejandome sorprendida
— Cariño, no hay nada, solo somos familia, es mi cuñado, ¿que te preocupa, háblame dime porqué estás así, con él y conmigo? — pregunte
— Hace años