Las miles de casas idénticas fueron dejadas atrás y poco después, las mismas calles conocidas de la ciudad. Salir de aquel lugar así, sin más, era extraño.
Ante el silencio dentro del auto mi mente divagó un poco. Miré el teléfono entre mis manos.
¿Ya habría llegado a casa?
¿Habría notado mi ausencia?
¿Él... sería capaz de pensar alguna vez en mí durante estos días?
Aparté la mirada del teléfono con brusquedad. Un par de horas y ya estaba haciendome películas mentales. Yo no le importaba en lo