Mundo ficciónIniciar sesiónNo existe entrenamiento alguno que te enseñe a soportar ver a la mujer que amas atravesar doce horas de dolor. Se trató de una clase brutal de impotencia.
Jamás sentí tanto pánico y al mismo tiempo euforia como cuando escuché el primer llanto de nuestra hija. Esa combinación debería ser ilegal.
En estos instan







