Mundo ficciónIniciar sesiónOk. No podía ser tan difícil.
Llevaba días mentalizándome. Ensayando frente al espejo esa expresión de mujer serena que no se deja aplastar por nada. Hablé sola más de una vez, cosa bastante humillante, aunque útil.
Jamás pensé que Nicolás y yo acabáramos en un juzgado, sentados frente a frente y un juez decidiendo sobre la clase de monstruo que fue capaz de







