—Señorita Dubois, me urge localizar a su exesposo. Tengo que darle las noticias referentes al contrato, logré apresurar el papeleo.
Emily rodó los ojos. Tiodor se mostraba tan indiferente en el tonto maquillaje que ni siquiera podía fingir un poco.
—Hablaré con él —le aseguró a Mayorga.
Así que canceló sus salidas por la tarde con tal de esperarlo.
Tres horas después, cuando le informaron que llegó, se dirigió a confrontarlo a su cuarto.
—¿Qué se te ofrece?
—El pequeño hombrecillo se encuentra