Eliot Forjes.
Tiodor Lison tenía cientos de cosas en qué ocupar su mente, pero en lugar de pensar en sus múltiples negocios o, en su defecto, en la próxima boda de su hermano menor, meditaba en Libia y en lo estúpida que podía llegar a ser.
—Estás más ensimismado que de costumbre —acusó Emily.
—Ese no es tu problema.
—Oye, deja de estar a la defensiva, te lo digo porque me preocupas…
—Son mis asuntos.
La mujer negó con la cabeza, intentar dialogar con Lison era como hablar con la pared.
—Olvídalo…
El hombre