Mundo ficciónIniciar sesiónNarra Layla
Todo estaba sucio, desordenado y la ropa limpia se me estaba acabando, me negaba rotundamente ponerme a limpiar, si lo hacía, estropearía mis manos, y la manicura justo ahora era un lujo que no me podía dar.
Me había gastado el dinero en amueblar a mi gusto este lugar, para sentirme un poco en casa, aún no me habían pagado el primer salario, así que ni siquiera podía darme el lujo de pagarle a a







