Mundo ficciónIniciar sesiónPiero
Al llegar a la mesa presidencial, en la que veo como Bea se acomoda, me doy cuenta de que mi nombre no está incluido entre las tarjetas que reposan sobre los elegantes platos qu mi madre ha elegido para la recepción.
- Mamá.- pregunto con un tono que espero que sea suave- ¿por qué no tengo un sitio asignado?
Ella me mira indignada, y siento que mañana me reprochará que no hubiera sabido cual era mi sitio en la boda de







