La noche había caído por fin. En la habitación de neonatología vip dos hermosos gemelos eran amorosamente cuidados por una anciana que en su momento fue una mujer más que hermosa y ahora era una dulce y elegante bisabuela. Junto a ella dos enfermeras permanecían alertas encargadas de todo lo que se les pudiera ofrecer a los dos retoños de las familias Holt y Kovacs.
_ Señora Esmeralda ¡estos son los dos bebés más hermosos que he visto! _ dijo una de las muchachas mientras que se agarraba la cara