_ Es mi culpa _ dijo Esmeralda aún abrazada al pecho de su marido _ todo esto es mi culpa _ repetía una y otra vez sin cesar.
_ Shhh _ calmaba su marido con cariño _ en todo caso es culpa de los dos…yo jamás imaginé que pudiera pasar algo así…no sé si ellos entenderán nuestras razones y si podrán perdonarnos por este engaño…
Mientras que el hombre hablaba la puerta fue abierta de golpe y una sombría figura ingresó por ella. Viggo miraba a ambos ancianos tirados en el suelo y sentía que las cosa