Franco Miller era un hombre de 25 años, al igual que su hermana melliza era sumamente arrogante, déspota y clasista. Él se consideraba un dios ya que todas las mujeres se rendían a sus pies, y los hombres también. Hacía y deshacía a su antojo y poco le importaban las demás personas a su alrededor. Él no había viajado con todos porque tenía sus propios asuntos que resolver. Era malicioso y estaba metido en asuntos un tanto turbios que lo catalogaban como uno de los hombres del bajo mundo de Ciud