Como era de esperarse, al día siguiente toda Ciudad M estaba al tanto de lo acontecido en la fiesta de presentación. Los fanáticos de la socialité miraban ávidos de noticias todos los portales buscando los detalles y chismes más jugosos, sobre todo lo que se refería a la nueva heredera que era realmente una mujer hermosa y sumamente afortunada ya que ella, siendo tan joven, sería la encargada de la constructora más importante de la región.
Los rayos del sol acariciaban tiernamente el rostro de