Hay momentos en la vida en el que las personas debemos de aprender a soltar. No siempre la familia sanguínea ama incondicionalmente, no siempre hay que perdonar y aceptar todo sin miramientos. Esmeralda había sufrido grandemente por culpa de su hermana, sin embargo ella necesitaba sentir, al final de su vida, que su hermana seguía presente, de alguna manera, en la persona de Amelia. Ella no podía entender el gran error que estaba cometiendo y no sería hasta que fuera demasiado tarde que se darí