Lara estaba completamente indignada, todo lo que veía le parecía inaudito. Sentía que la constructora se había convertido en un burdel porque todo lo que veía a su alrededor eran mujeres con poca ropa y el colmo era el espectáculo de la oficina.
Su padre se había quedado ayudando a la jovencita, llamó al médico de la empresa para que verificara sus heridas ya que la habían obligado a arrodillarse en los cristales rotos. De todos modos Lara sabía que la dejaba sola para que ella demostrara su au