A los pocos días, fue la misma Agatha la que buscó a Noah para hablar con él y darle la noticia de que había tomado una decisión: iba a testificar a favor de Areliz.
—Madre… ¿En serio harás esto por mí? —Noah de inmediato la abrazó.
—Por ti y por mi nieto… —Su madre se oía aún muy asustada, pero ya no tan dudosa, más bien decidida—. No quiero perderte, mi niño, ni a ti ni a mi nieto. Y voy a… voy a estar de tu lado… aun que me duela por tu padre y por tu hermana, sé que ellos no dudarían en ab