El silencio siguió inundando el restaurante, y Noah podía ver que su madre tenía muchas ganas de irse, pero estaba tomando su té con nerviosismo.
La conocía, en cuanto terminara su té iba a tomar eso como excusa y se iba a ver, y probable mente lo iba a evitar de ahora en adelante, por lo que esta era su última oportunidad para intentar convencerla… no podía dejarla ir, tenía que insistir en esta ocasión o luego ya no tendría posibilidad, perdería este valioso testigo… y quizás perdería tambi