—Muy bien… —Dylan carraspeó ruidosamente, viéndose tan nervioso como Areliz se sentía—. Lizzy, creo… que debemos plantearnos muy seriamente qué haremos ahora. Porque si eliges creerle a Teo… tienes mucho que perder.
Ella se abrazó a sí misma, asintiendo.
—Lo sé, yo… no quería creerle… también porque… saben que quiero mucho a Nia… no la creo capaz de mentirme en algo así…
—Bueno, pero si Nia quiere más a Emma de lo que te quiere a ti, entonces le conviene deshacerse de ti para quedarse con s