Pasaron dos días y Noah finalmente le anunció que la conferencia de prensa se haría el viernes, y que delante de todo el país y del publico internacional él iba a arrodillarse delante de ella y pedir perdón.
Areliz sonrió complacida, aunque no podía evitar pensar que sería muy molesto volver a ser el centro de los chismes de todo el país, pero era un mal necesario para cobrar su venganza, porque él de todas formas iba a obligarla a tratar a Emma, así que esto era lo mínimo que se merecía.