Amaya Bezos
Tan pronto como Rosso salió de la habitación me puse de pie. Camine por la recámara reparando cada detalle. Observando cómo todo lo que había era blanco alabastro. Desde los muebles hasta los artículos de uso personal. Camine hacia el baño y todo era igual. Absolutamente blanco.
Entré en el cuarto vestidor y quede literalmente boca abierta.
Habían imponentes trajes y vestidos todos con mi medidas, todos de diseñador y todos absolutamente todos de color Blanco. Pase mis dedos por el