19. Proposición indecente
Heleanor le hizo espacio y le cedió el puesto del piloto.
Hedrick entró y cerró la puerta del carro. Giró su vista hacia ella y vio que los ojos los tenía pequeños y un poco mojados. Había estado llorando, se percató solo con una rápida observación. ¿Por qué le dolía el corazón solo con saber que Heleanor sufría? Ella todavía no confiaba en él, por eso se lo había querido ocultar. O, quizás, era que en algunas ocasiones las personas querían estar solas y sin compañía de nadie. Pero él quería co