Stacy se concentró en el clítoris de Tina, lamiéndolo rápido mientras metía un segundo dedo hasta el fondo. Tina se retorcía y gemía, sintiendo la presión subir hasta el límite. Stacy sabía que estaba a punto, así que presionó el pulgar contra su culito y lo frotó con fuerza. Esa estimulación extra la hizo explotar.
Tina gritó cuando el orgasmo la golpeó, el coño apretándose rítmicamente alrededor de los dedos de Stacy. Un chorro de jugos le empapó la cara. La chica punk lamió todo con avidez,