Punto de vista de Scarlett
La habitación estaba helada.
La silla metálica estaba fría.
El suelo estaba frío.
Hasta la lámpara que colgaba sobre mí parecía odiar el calor.
Todo en esa habitación era hielo…
excepto yo.
Mi piel todavía ardía por el toque de Damon.
Demasiado cálida.
Demasiado real.
Demasiado peligrosa.
Mi cerebro no dejaba de reproducir el momento en que casi me besó:
su aliento mezclándose con el mío,
sus ojos clavados en mis labios,
su mano sujetando e