Lyra
No puedo quitarme la sensación de que algo muy malo está a punto de suceder.
Las cosas están demasiado tranquilas.
Demasiado educadas.
Patrick aceptó la advertencia de Alaric con una sonrisa demasiado pulida, demasiado medida. No discutió. No provocó. No mostró la arrogancia que siempre lo ha caracterizado. Y eso, más que cualquier amenaza abierta, me pone los nervios de punta.
El silencio que flota en el aire no es pacífico. Es expectante.
Alaric rompe la tensión con voz firme, autoritari