Alaric
—¿Quién anda ahí?
Mi voz resuena en el salón de entrenamiento, grave, cargada de advertencia. No levanto el tono. No lo necesito. El aire mismo parece tensarse, como si entendiera que algo acaba de cruzar un límite invisible.
Lyra se remueve nerviosa en el lugar, viendo de un lado a otro.
—¿Alfa…? ¿Qué sucede?
No aparto la mirada del espacio vacío frente a mí. Hay algo ahí. No un cuerpo. No un olor. Una presencia. Antigua. Densa. Como una sombra que no proyecta forma, pero que pesa.
—Sil