La mirada de Lucian se detuvo en la mujer cuando un mechón de su cabello cayó sobre parte de su rostro.
Ella ajustó rápidamente sus gafas, acomodándolas antes de que él pudiera verla con claridad.
-Salud, mami -dijeron las gemelas al mismo tiempo.
Una pequeña sonrisa apareció en los labios de Lucian. Eran adorables... y algo en ellas despertó un dolor sordo en su pecho, recordándole al hijo que había perdido.
Ava se aclaró la garganta.
-Niñas, adelante. Elijan la habitación que quieran... ya te