Bella rió con ganas ante las bromas del chico, sus hombros relajándose por primera vez en todo el día.
—Entonces, ¿de verdad no vas a decirme tu nombre completo, C.D.? —bromeó.
—Dime el tuyo primero —respondió él—. Sé que Bella debe venir de algún lado.
—Rosabella —dijo ella.
Su sonrisa se suavizó.
—Eres tan hermosa como una rosa —comentó, haciéndola sonrojar sin control.
Bella apartó la mirada rápidamente.
—Entonces… ahora dime tu nombre completo —insistió.
—Aún no, belleza —se recostó ligeram