El corazón de Ava golpeaba con fuerza contra su pecho mientras subía corriendo las escaleras, sus piernas ardiendo por el esfuerzo. Aún no estaba lo suficientemente cerca. La distancia se sentía interminable.
Lágrimas calientes corrían por su rostro, nublando su visión.
-Es todo mi culpa -sollozó entre respiraciones entrecortadas-. Si no los hubiera dejado solos...
Se obligó a avanzar más rápido, empujando sus piernas temblorosas, cada paso acercándola más al horror que la esperaba arriba.
Ento