El día había llegado. Bella estaba frente al espejo, ajustando los últimos detalles de su apariencia.
Su vestido se ceñía perfectamente a su cuerpo; no era nada menos que elegante. Pasó los dedos por su cabello una última vez, satisfecha con las suaves ondas que caían sobre sus hombros.
Se veía... segura.
Un suave golpe en la puerta interrumpió su momento.
-¿Estás lista, Bella? -la voz de Ava llegó desde la puerta mientras entraba-. Los invitados ya están llegando. El salón está lleno... no sab