-¡Golpéame otra vez si quieres! -gritó Danielle, con los ojos llenos de lágrimas-. Pero no me vas a avergonzar así. ¿Cómo pudiste exhibirme como si fuera algo barato solo por dinero?
-¿Por dinero? -se burló Evelyn-. Es por tu futuro.
-Mi futuro nunca dependerá de un hombre, ¿entendido, mamá? -replicó Danielle. Se limpió las lágrimas antes de soltar una risa amarga.
-Y como ya estás enojada... -Una pequeña sonrisa se extendió por su rostro-. Déjame ponerte aún más furiosa.
Todos la miraron.
-Est