Bella se movía con prisa por la cocina, intentando preparar algo para Lucian. Había perdido completamente la noción del tiempo después de haber dormido casi todo el día.
De hecho, durante los últimos dos meses se había sentido constantemente exhausta.
Lucian no le daba ni un momento para respirar o pensar. Sus planes se desmoronaban antes siquiera de empezar. Cada noche se negaba a dejarla dormir en otro lugar que no fuera su cama.
Había llegado a un punto en el que sentía que las paredes se ce