En la oficina del hotel en alta mar, Ignacio le estaba informando a Herman detenidamente sobre la situación del día.
Como no había llegado ninguna figura importante el día de hoy, a Herman ni siquiera le interesaba escuchar; lo único en lo que pensaba era en Juan.
—¿Cómo está la situación con el señor Juan? — preguntó Herman.
Ignacio respondió con cierta dificultad: —Hoy, parece que todo se salió de control pues la amante del señor Juan se encontró con su esposa, y la amante incluso le lastimó