Capítulo 87. Kryos
Después de confirmar con Kahira lo que me había contado Elian, regresé al cuarto del cachorro.
Abrí la puerta: Vacío.
Me quedé quieto un segundo… y luego dejé caer la cabeza contra la pared con un golpe suave.
Claro.
Había sido demasiado ingenuo al pensar que se quedaría quieto sabiendo que había “libros interesantes” a su alcance.
Elian… y su maldita curiosidad.
Aun así, hice un barrido rápido con los sentidos.
Nada.
Ningún aroma ajeno. Solo el suyo… y el mío.
Exhalé por la nariz, descartando