Capítulo 86. Kryos
—¿Por qué habría de hacerle nada? Te alimentó —dije, soltando un suspiro cansado—. A pesar de que no compartimos ideas, que yo sepa, el sacerdote corrupto es inofensivo.
Elian me miró con seriedad inusual en su rostro infantil.
—Es el abuelo de Kahira. Solo… déjalo en paz.
Gruñí por lo bajo.
Ahí estaba yo, un hermano preocupado, siendo sermoneado por un cachorro que no me llegaba ni a la cintura… por algo que ni siquiera había considerado hacer.
—Siempre y cuando no se convierta en mi enemigo —