Capítulo 46.
—¿De verdad? ¿Solo sabes esas tres cosas sobre la Luna marcada? —pregunté con incredulidad, apartando la vista del lugar por donde habían pasado.
Elian se encogió de hombros.
Hace un par de horas, Kryos me había dejado en manos de Morgana en algún pasillo del castillo. Ella seguía enojada conmigo, así que, después de decirme que regresara a mi habitación y me probara la ropa que estaba sobre la cama, se esfumó, dejándome la agradable tarea de encontrar dicha habitación yo sola.
Menos mal que El