Capítulo 134. Kryos
Ni el señor D ni Sasha me daban tregua.
Mi entrenamiento pasó de modo supervivencia… a supervivencia extrema.
Me dejaban dormir de corrido únicamente tres días a la semana. El resto del tiempo tenía que alternar entre dormir casi con un ojo abierto y no dormir en absoluto. Nunca sabía cuándo iban a atacarme los asesinos… o mis propios instructores.
A veces despertaba porque sentía un cuchillo rozando mi garganta.
Otras porque Sasha arrojaba algo afilado hacia mi cabeza desde la oscuridad.
En un