Han pasado seis meses enteros desde que Sofía caminó por ese pasillo con el maldito vestido blanco. Han pasado seis meses desde la última vez que se sintió como ella misma.
Medio año desde que se convirtió en prisionera en una unión disfrazada de matrimonio, una unión que se construyó sobre mentiras y abusos.
Todos los demás la veían como la bella esposa de Damián,el infame capo de la mafia con tanto poder y demasiados secretos. Sus amigos pensaron que ella era demasiado buena para socializar con gente como ellos gracias a la influencia de Damian. Sus padres estaban demasiado ocupados disfrutando de los beneficios que conlleva ser suegros de una persona como Damián. Pero a puerta cerrada,lejos de los ojos de los demás, Sofía vivió una pesadilla enmascarada por sonrisas falsas y ojos tristes.
Sofía se sentó sola junto a la ventana de su ático de gran altura esa mañana, perdida en sus pensamientos imaginó cómo habría sido su vida si él no la hubiera visto ese día. Ella no se atrevió a