Han pasado seis meses enteros desde que Sofía caminó por ese pasillo con el maldito vestido blanco. Han pasado seis meses desde la última vez que se sintió como ella misma.
Medio año desde que se convirtió en prisionera en una unión disfrazada de matrimonio, una unión que se construyó sobre mentiras y abusos.
Todos los demás la veían como la bella esposa de Damián,el infame capo de la mafia con tanto poder y demasiados secretos. Sus amigos pensaron que ella era demasiado buena para socializar