5. Lo que se debe y lo que se quiere.
★Adrien★
Bajar esas escaleras fue lo más difícil que había hecho en veinticinco años.
No porque me faltara disciplina. Tenía disciplina de sobra, años construyéndola, capa sobre capa, hasta que se convirtió en algo tan natural como respirar. Sino porque el lobo sabía exactamente lo que estaba dejando atrás en ese pasillo y no tenía ningún interés en fingir que era razonable.
«Vuelve», dijo.
—Cállate.
«Está sola. Está asustada. Y huele a nuestra marca y a miedo y... algo que no es solo miedo, e