28. Eleonor.
★Adrien★
Estaba sentado con los codos apoyados en las rodillas cuando la puerta se abrió.
Entraron a Drevon casi de un empujón, tenía la expresión de quien ha pasado las últimas horas masticando verdades que no le gustan.
—Por los dioses —murmuró, recobrando el equilibrio—. Pensé que esa loca te había secuestrado.
—Siéntate. Debemos hablar.
—Ya estoy sentado —Se dejó caer en la silla frente a mí—. ¿Qué está pasando? ¿Dónde estamos? ¿Por qué este castillo huele a Valdrek pero no es Valdrek?
—Por