18. La hora de la verdad.
★Marianne★
Me acerqué hasta él y le quité el colmillo de la mano sin que se resistiera.
—Ahora debes saber algo —dije, sosteniéndolo contra mi pecho como si fuera un talismán—. Al salir por esa puerta, tus enemigos ya estarán un paso por delante. Y tal vez en quien más confías sea quien más ha conspirado contra ti.
—¿Qué insinúas?
—Eso mismo que estás pensando.
La puerta se abrió.
Cassian entró con esa expresión profesional intacta que ya no me decía nada, porque acababa de aprender a desconfia