Mason ha mejorado mucho con los dos niños. Ha estado activo con ellos en casi todo. Yo los arropo por la noche, pero Mason juega al fútbol u otra cosa con ellos afuera cuando puede, o sale con nosotros cuando no está ocupado. Él les prepara el almuerzo y yo se los sirvo. Prácticamente inhalan cada plato que se les da.
Ahora mismo son las nueve y media de la noche y Mason y yo aún no hemos dormido. No puedo dejar de besarlo y a él no parece importarle en lo absoluto. Enrosco mi pierna alrededor