Cyan do llegamos al campo de entrenamiento, nos pidieron que nos agrupáramos de a dos. Lina se unió a mí rápidamente, mientras Jessy, visiblemente molesta, fue directamente con Naomi.
—Oye, después de la guerra me contarás todo sobre lo de ayer —dijo Lina.
—Claro —respondí. Sabía que no podía esconderlo para siempre.
—¡Todos escuchen! —gritó Riel, captando la atención de todos—. Así será este entrenamiento: como ya están agrupados, habrán notado que sólo hay humanos por grupo. Esta última fase