La lona negra cayó un lunes por la mañana.
Tara lo vio desde la terraza mientras tomaba café antes de abrir, el nombre brillaba en letras metálicas enormes, era minimalista, internacional y seguro de sí mismo.
La estructura ocupaba casi media cuadra. Ventanales amplios, fachada moderna, un equipo de producción instalando luces.
Marketing previo a la apertura.
Eso ya decía mucho, durante esa semana la zona cambió de ritmo, promotoras entregando flyers, publicidad pagada en redes, cuenta regresiv