Al llegar al apartamento fue Mateo quien habló primero.
—Que tal estuvo tu día? — pregunto expectante.
—Estuvo bien, aunque creo que tendré problemas con el equipo. Parece que no les gustó mi decisión respecto a Lucia.
Tara suspiró. Mateo la observó fijamente.
—La gente no siempre está de acuerdo contigo, lo importante es que eso no te afecte. Digo, eres la jefa.
Mateo guiño un ojo.
—Tienes razón.
Tara sonrió.
—Bella mía, no me dijiste nada respecto a tu consulta médica, no quiero presionarte p