**Punto de vista de Elena**
Me desperté gritando. Mi garganta ardió cuando el sonido salió de mí. Mi cuerpo se levantó bruscamente antes de que supiera dónde estaba. Mi corazón latió con fuerza, salvajemente, como si estuviera tratando de escapar.
La cabaña estaba atrás, el sofá, el olor a madera húmeda. La sombra de Dante sobre mí, sus manos, su aliento, su peso.
"No", jadeé, gateando hacia atrás, con las uñas clavándose en las sábanas. "No, por favor."
Unos brazos fuertes me rodearon.