**Punto de vista de Stefano**
El teléfono volvió a sonar justo después de que Dante se marchara, y el nombre de Lucía apareció en la pantalla.
Miré hacia las escaleras, atento a cualquier ruido de pasos, pero la casa seguía en silencio y quieta. La única señal de vida era el leve crujido de las tablas del suelo de arriba, donde seguramente Elena se estaba moviendo.
Contesté la llamada, pegándome el teléfono a la oreja mientras subía apresuradamente las escaleras. Tras cerrar la puerta de mi hab