Tardé tres días en dejar listo el carrito. Instalamos una parrilla nueva y cambiamos el vidrio. No quise gastar en repintar todo el letrero: solo mandé repintar la palabra "Choripanes", que se había borrado.
Don Rafael dijo que se veía bastante pobre. A mí me gustaba: estaba viejo, pero era el carrito de papá.
No hubo una gran celebración el día de la apertura. Don Rafael compró dos choripanes y la señora que vendía fruta al lado, tres. También llegaron dos niños que salían de la escuela. Se que