—Mira lo que te traje, papá —dijo Daniella, corriendo hacia donde estaba Liam, sosteniendo y admirando un vestido rojo de hombros descubiertos y espalda descubierta.
En cuanto su hija se acercó, le acomodó el vestido y sonrió radiante, dejando ver sus dos adorables hoyuelos.
—Te quedaría genial, Ella. ¿Te lo puedes probar? —Daniella asintió con entusiasmo antes de que Liam pudiera terminar la frase, extendiéndole a su padre una camisa blanca lisa.
—Apuesto a que también te quedaría bien. ¿Te gu