El parque

Adrian

La sostuve en mis brazos mucho después de que mis hermanos nos dejaran, rozando mi rostro contra su mejilla, su hombro, su pecho. Quería que cada parte de nuestros cuerpos se tocaron. Cada momento en el que no nos tocábamos era una tragedia.

Ariella pasó sus uñas por mi espalda y acarició suavemente mi cuello. Sus besos eran suaves y delicados. Me apoyé sobre un codo y le sonreí. —Parece que estás pensando muy intensamente en algo.

—Lo estoy.

—¿Un centavo por tus pensamientos?

—Bueno, s
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP